viernes, 3 de mayo de 2013

Travesía del mes de abril, Piñan.


El destino del mes: Las lagunas de Piñan en la provincia de Imbabura, se tenían confirmados 8 vehículos con sus tripulaciones y equipamiento para la aventura. Salimos con una pequeña demora rumbo a Ibarra, Eduardo a la punta y Gustavo al final, en medio Diego,  Aquiles y Jorge, los otros 3 nivas saldrían de Quito por cuestiones laborales pasado el medio día. 
Alrededor de las 8:30am arribamos a Ibarra, el trayecto desde Quito transcurrió sin mayores novedades ni contratiempos, como siempre amenizando el viaje por radio y coordinando los adelantamientos.  Tanto Edu como Diego experimentaban intermitencias en sus recepciones/transmisiones radiales.
Una vez en Ibarra procedimos a cargar combustible en nuestros tanques rusos, luego de lo cual emprendimos camino hacia Imbaya y luego San Roque para desde allí tomar el desvío hacia la hacienda el Hospital, a diferencia de las veces anteriores ahora ya no es necesario entrar por el patio de la hacienda sino por un desvió, Gustavo insistía respecto a que el camino del desvío era una ruta diferente de la normal, luego de avanzar unos pocos kilómetros por el camino empedrado después de la hacienda, nos topamos en sentido contrario con unos  3 vehículos pertenecientes al club huellas  que por prudencia respecto a uno de los integrantes de su grupo decidieron ir  pero por el camino San Jeronimo-Buenos Aires-La Primavera-Piñan,  este suceso avivo nuestras expectativas respecto a la ruta, Gustavo seguía insistiendo que estábamos por el camino equivocado y eso que pasábamos por lugares que ya habíamos visitado anteriormente. Gracias a unos habitantes del lugar corregimos un pequeño  error en una bifurcación, después de otros kilómetros llegamos al punto de entrada del camino a Piñan el cual indicaba que el trayecto era de 45 Kms.

Empezamos la subida y a los nivas se les exigía su acostumbrada fuerza, el tiempo pasaba y nosotros avanzábamos lentamente debido a lo escarpado del camino el cual incluía zanjas, rocas y pendientes, los cuales eran sorteados con relativa facilidad por parte de pilotos a una fabulosa velocidad de 5 kms por hora o menos, recuerdan los 43 kms de distancia, pues si esa era la velocidad promedio eso significaba al menos 8 horas de travesía hasta piñan.

Diego demostraba mucha preocupación por todos los golpes de piedra que recibían los vehículos mientras  sorteábamos las zanjas, de vez en cuando se nos complicaba el cruzarlas limpiamente y necesitábamos un tirón o empujada, claro salvo Gustavo quien varias veces después de culminar nos recordó que él lo hizo solo, sin contratiempos, cerca de medio día Edu tuvo un problema de fuga de aceite que Gustavo logró solucionar, mientras el resto de nosotros conversamos apasionadamente de política y nivas.
Una vez terminada la parte de las piedras empezaba el camino lastrado que a Edu le jugaba unas malas pasadas en las partes que eran más barro que lastrado, claro, se notaba que Edu no evadía ningún reto.
Avanzamos por el camino lastrado hasta el desvío de tierra, el cual nos trajo muchos recuerdos de las veces anteriores y de lo difícil que fue, sin embargo esta vez  parecía que no tendríamos contratiempos.

Debido a los problemas en los radios, Edu y Diego se adelantaron mucho y los otros nos retrasamos por inconvenientes en los nivas de Jorge y unas piedritas en las pastillas de freno en el niva de Gustavo, mientras se realizaban las reparaciones del caso nos dieron alcance los 3 vehículos de huellas 4x4 y la lluvia, continuamos el descenso escoltados por los amigos de huellas,  después de un buen tramo nos topamos con Edu que había regresado a nuestro encuentro, allí se tomó la decisión de cambiar la punta de la caravana ya que mi radio estaba operativo,  más adelante nos topamos con Diego y continuamos todos, mientras llovía muy fuerte y el camino  era como un jabón, ya en la punta y con comunicación con el último nos enteramos de un problema en una llanta de Edu la cual se había quedado sujetada solo por una tuerca y las otras se cayeron en algún lugar del trayecto, aquí se generó un problema adicional ya que nosotros (Diego y yo) debíamos esperar y sin embargo los de huellas debían continuar y el camino es de un solo carril, luego con Diego nos subimos a un bordo y pasaron los de huellas, luego Edu con la ayuda de Gustavo solucionó el problema y continuamos el descenso o la resbaladera, cerca del pueblo mi niva hizo un trompo y con las justas pude controlar y continuar en el sentido correcto, posteriormente en el mismo lugar Diego tuvo un percance similar.

A la final los niveros llegamos al poblado, hasta eso los amigos de huellas habían gestionado ya el lugar de acampada en el patio de la escuela con el responsable de la llave del portón de entrada.
La lluvia cesó por un rato y nos apresuramos a armar el campamento, pero volvió a llover y allí nos informaron que había la posibilidad de usar un aula y rápidamente movimos las carpas tanto los niveros como los de huellas al interior.

Después procedimos a almorzar, digo merendar, en realidad las dos cosas y como siempre se compartió comida entre todos, la gente del lugar nos ayudó prendiendo  la fogata en la cual Jorge puso una carne y embutidos y como ya es costumbre Joel y también Narcisa compartieron malvaviscos con los niveros y los lugareños .
 La noche transcurría entre conversaciones de la travesia y de pasadas aventuras, siendo más de la media noche y con la mayoría de niveros durmiendo, compartimos con Yuri Burgos, líder del grupo huellas. Cabe mencionar que durante todo el trayecto estábamos pendientes de comunicación o a la espera del otro grupo de nivas.

Temprano en la mañana procedimos a levantar el campamento, desayunar y nos dirigimos a caballo a la laguna, ya en la laguna nos tomamos una que otra foto y emprendimos el regreso ya que nos esperaba un largo camino.


De regreso los nivas se portaron a la altura y salvo un lugar en el que Diego tuvo que superar sus límites y Gustavo fue víctima de la gravedad  (por la inclinación, la bomba de gasolina no funcionaba y el niva no prendía), el camino no presentó mayores complicaciones.
Ya en el punto indicado como el lugar de entrada a la ruta de Buenos Aires y siendo yo el puntero encontré una seña me imagino colocada por los amigos de huellas que nos aseguraba que estábamos por el camino correcto, era páramo con muchos lugares llenos de cochas con agua-lodo, luego cambió el camino a lastre, sorteamos una cadena, un derrumbe que ya nos habían contado y después de un largo viaje al fin Buenos aires a la vista, luego de unas cuantas vueltas y mucha neblina llegamos a San Jerónimo y después de un buen tramo en asfalto llegamos a Salinas, con la novedad de un golpeteo de válvulas en el motor del niva del Edu (por la fuga de aceite) y un problema de frenos en el de Jorge. Después de una ida y vuelta desde Ibarra con aceite para el Edu procedimos a almorzar-merendar en el patio de comidas del centro comercial de Ibarra, posteriormente y sin ninguna novedad llegamos a Carapungo lugar en el que dimos por terminada la travesía.
Casi me olvido, recuerdan el segundo grupo de 3 nivas que salieron más tarde, pues no pudieron llegar al destino ya que se le hizo muy tarde y empezaron la subida a la ruta de Piñan ya en la noche y se enfrentaron al camino en condiciones de oscuridad que les dificultó enormemente el cometido.
Al siguiente día desde buenos aires nos contactamos con Oswaldo para averiguar su paradero e informar nuestra posición, además fueron ellos los que me proporcionaron en Ibarra el aceite para el Edu.

Las tripulaciones:
Eduardo  Díaz y Narcisa,
Diego Soria y Copiloto,
Joel, David, Linda y Aquiles,
Jorge Ortiz (Por las dudas es un homónimo),
Gustavo Vaca.
El grupo rezagado:
Oswaldo GomezJurado,
José Pazmiño,
Fernando Bastidas

 Saludos












lunes, 25 de marzo de 2013

Sentido pésame




Nuestro más sentido pésame a Rubén Tamayo, socio fundador del Club NIva del Ecuador, por la muerte de su señor padre Miguel Tamayo.

Paz en su tumba.

miércoles, 30 de enero de 2013

Bitacora de Enero, Obra social en Paloquemado



Damos inicio a la travesía del mes de Enero. El principal objetivo de la misma es realizar la visita de ayuda social a la comunidad de Minas de Palo Quemado. Se cuenta con la participación de los Niveros siguientes:
1.       Oswaldo Gomezjurado y su sobrino Martín
2.       Diego Soria
3.       José Octavio Pazmiño
4.       Eduardo Díaz y su hijo.
5.       Gustavo Vaca
6.       Fernando Bastidas y Mariela.
7.       Christian Carvajal

Salimos del Estadio del Glorioso Aucas en ruta hacia el parque central de Chillogallo, luego tomamos la vía hacia Chiriboga la misma que en su punto más elevado presenta una altura de 3430 msnm.
Apenas iniciada la travesía realizamos la primera para da técnica para calibrar la señal de salida del radio de Oswaldo y para una primera sesión de fotos, en éste viaje el fotógrafo oficial fue Gustavo.
Avanzadas unas pocas centenas de metros me veo en la obligación de solicitar una parada técnica pues un estrepitoso sonido en mi niva me indica malas noticias, mi amortiguador trasero derecho rompió la base!! Luego de un breve análisis de la situación Gustavo me recomienda seguir pero para ello es necesario remover el amortiguador, Christian me presta su cama verde Gustavo me proporciona una llave 19 y procedo a removerlo. Una vez fuera el diagnóstico es claro: Cometí un error al instalar los amortiguadores son demasiado duros y demasiado largos… ya habían aguantado algunas travesías pero causaron serios daños a la estructura del vehículo… Nada que un poco de suelda no solucioné, deben haber buenos soldadores por aquí por eso del Oleoducto, pensé en mi interior… Ya en éste punto ni el buen vodka que nos brindóJosé Octavio me quitaba la cara de preocupación, sobre todo por el alentador comentario de Christian: “ Ya mismo se te va a romper el otro”. Hasta este punto estuve al cuidado de la cola, desde aquí Christian Cierra la caravana y me cuida las espaldas.
Seguimos la ruta, con un niva un poco menos estable, varios kilómetros de ruta aun nos esperaban por delante, el diálogo por la radio motiva la curiosidad: ¿desde cuándo existe ésta vía? ¿Cuándo se decidió que pase por aquí el oleoducto?  Ahora contestemos las preguntas.
Breve reseña histórica de la Vía.
A principios de siglo se nombra a Carlos Vergara como director de la obra Quito – Santo Domingo – Chone, y empieza el trabajo de construcción de la misma, según alguna crónica encontrada en los archivos de diario “El Comercio” las casas del poblado de Chiriboga datan de 1919 y la construcción de la vía de 1935.
La obra se entrega el 30 de agosto de 1942 siendo Alfonso Laso  (chofer de Vergara) el primero en transitarla.  La ruta brindó su servicio por más de 20 años hasta que en 1963 se inaugura la actual Aloag –Santo Domingo, durante esos 20 años circulaban al menos 200 vehículos diarios por ésta vía y se tenía servicio de transporte provisto por la Cooperativa de Transportes Pujilí.
Después de abierta la vía Aloag – Santo Domingo la vía Chiriboga quedó abandonada y se decidió por parte del Estado la construcción de Oleoducto que transporte Petróleo desde la Amazonía hacia el puerto de Esmeraldas. Adicionalmente se realizó la construcción de Poliducto que lleva combustible desde la Refinería hacia “El Beaterio”.
El paso de éstas tuberías entraña cierto riesgo para los moradores de la zona, dado que hasta ahora se han producido varios derrames de petróleo y de combustible,  contaminando las AGUAS del Río Saloya del que dependen económicamente varias familias del sector.
Actualmente se están llevando a cabo actividades de promoción de la ruta a cargo del Gobierno de Pichincha, Ministerio de Turismo y Gobierno de Santo Domingo de los Tsáchilas.
El mantenimiento de la vía está a a cargo de la empresa estatal Petrocomercial, principal usuaria de la vía.
Volviendo a la travesía.
El descenso fue interesante, hubo adelantamientos y avisos de vehículos en sentido contrario, por fin llegamos a una de las estaciones reductoras del oleoducto, el mismo que nos acompañó de allí en más. Aquí realizamos una parada técnica para fotografías y para que algunos compañeros recibieran un poco de calor del oleoducto.
Continuamos con nuestra travesía, haciendo de nuevo una para técnica en la población de Chiriboga, sin saberlo le compramos las aguas la antiguo encargado de correos del poblado actual dueño de la tienda.
Varios kilómetro adelante y ya descendiendo a escasos minutos de la Palma otro de mis amortiguadores se rompe!! Tal como había predicho Christian, en fin mismo procedimiento solo que ahora bajo la lluvia y en el lodo, remover el amortiguador afectado y continuar con las piezas en la cajuela del vehículo. Ahora si la cosa se puso movida, casi como montar un canguro.
Llegamos a las Palmas, de allí vía asfaltada al punto de Chigüilpe para iniciar el ascenso hacia Palo Quemado, llegamos a este punto ya con la oscuridad acompañándonos.
Nos abastecimos de provisiones  y procedimos a iniciar el ascenso, a los pocos minutos nos encontramos con la primera novedad vial, un puente metálico había reemplazado al viejo puente sobre la cascada,  unos cuantos cientos de metros más adelante una bifurcación en el camino y al tomar por la izquierda casi de inmediato nos encontramos con una campamento del proyecto Hidrotoapi, aquí todos son Chinos, nadie habla español y con un breve “por aquí no” nos indican que salgamos del lugar, continuamos ascendiendo. Después de casi 30 minutos llegamos al poblado de Palo Quemado (Se llama así por un gran árbol, partido por la mitad, en cuyo interior los viajeros descansaban de sus largas caminatas. En algún momento una gran serpiente hizo del árbol su morada y los caminantes al no poder dar cuenta de ella decidieron quemar el árbol y éste después del incidente humeó durante un año), aquí sucedió que en lugar de tomar hacia la derecha de la vía principal tomamos hacia la izquierda, la noche traicionó la memoria de nuestro guía y después de una empinada y resbaladiza bajada nos hallamos a la entrada de un balneario de la comunidad. Una playa, según nos comentaron luego, a orillas del Río Toachi.
Media vuelta y de regreso al poblado, se adelanta la caravana y perdemos el orden original. En este punto Christian está guiando la travesía, se adelanta al pueblo mientras nosotros esperamos para evaluar las opciones, el carro de Diego no se prende, pero después de un breve descanso vuelve a arrancar... Continuamos hacia Palo Quemado donde hemos conseguido ya una Guía, ella con su pequeña niña abordan el auto de José Octavio y tomamos el rumbo correcto, de nuevo la oscuridad nos vuelve propensos a las equivocaciones y Christian entra en la propiedad equivocada, hasta allí nos acompaña nuestra guía. Unos pocos metros más arriba conseguimos entrar a las instalaciones donde seremos recibidos.
Este es sector minero, las primeras explotaciones se iniciaron hace más de dos siglos siendo el Marqués de Solanda quién inició con la explotación aurífera. Hacia la última década la compañía minera Sultana Del Cóndor fue la última concesionaria de las minas, las mismas que fueron clausuradas por ARCOM después de un intento por parte de los moradores de re iniciar las operaciones en Agosto del 2012.
El lugar donde nos hospedamos es recuerdo de la gloria minera del lugar, una gran casona con todas las comodidades que ahora se encuentra abandonada y deteriorada.
Montábamos campamento a tiempo que esperábamos la llegada de José Octavio y Diego quienes al no percatarse de la entrada se habían ido de largo por el camino, Palo quemado es Parroquia del cantón Sigchos y el camino que lo atraviesa conduce a la cabecera cantonal, afortunadamente nuestros compañeros cayeron pronto en cuenta de su error y regresaron, para esto Eduardo ya había salido a su encuentro.
Cena y tertulia
Nos alimentamos en el lugar, en la mesa presidencial las hornillas y cada uno con su provisión de alimentos, José Octavio nos brindó de su muy sabroso arroz hubo gaseosas y buen vodka para amenizar la noche con la consabida charla nivera que nos remontó a los orígenes de nuestros tanques.
Uno a uno nos fuimos dirigiendo a nuestras carpas y fue a la madrugada que el concierto empezó… Hay que pensar en un área de camping para roncadores.
A la mañana siguiente desayunamos unos buenos sánduches de jamón y queso, cortesía de José Octavio, y nos preparamos para el evento. Llegamos a la Escuela y se llevó a cabo la entrega de donaciones, libros, ropa, juguetes, caramelos y medicinas se repartieron entre los miembros de ésta comunidad.  Los que nos mostraron su afecto con una deliciosa comida.
A la mina.
Después de la comida decidimos aceptar la invitación del profesor del pueblo y visitamos la mina que  ahora se encuentra abandonada,  un lodoso camino lleno de agua y ocscuro como sólo él nos llevó a las entrañas de la montaña, a pocos metros decido regresar a la superficie, pues el camino se ponía muy resbaloso junto con Mariela, Diego y Martín salimos de la mina un poco llenos de lodo pero contentos con la experiencia, encontramos unas pocas rocas con rastros del mineral: Plata.
A los pocos minutos uno de nuestros guías aparece por la entrada de la excavación buscando un pañuelo pues Gustavo se ha lastimado la frente y está sangrando, no tarda mucho más en salir el resto del grupo, una roca incrustada en el techo de la caverna le jugó una mala pasada y le provoca dos cortes en la frente, afortunadamente sin consecuencias graves.
Salimos del área y una vez de regreso los pobladores le esperan a una de nuestras guías para jugar al carnaval… la empaparon!
Foto oficial y despedida
Regresamos a nuestros tanques, y nos preparamos para la foto oficial, con todos os equipos probados y listos salimos de vuelta hacia la ciudad de Quito, el regreso siempre se siente más corto, y al poco camino pudimos observar el campamento chino donde cometimos el error de entrar la noche anterior, enseguida el puente sobre la cascada y la carretera, cerca de Tandapi tuvimos algunos problemas con el tráfico lo que separó la caravana y con algunas dificultades pudimos reunirnos de nuevo, ésta vez ya en el Cantón Mejía, en la gasolinera de la entrada de Tandapi dónde por motivos personales me despedí del grupo.
Saludos
Fernando Bastidas

 

domingo, 30 de diciembre de 2012

Travesia de Diciembre, Muertepungo


La ultima travesía del año del Club Niva del Ecuador nos llevaría a la Laguna de Muertepungo, cuyo camino es conocido por ser de de alta técnica de manejo.
A las 8 y 30 de la mañana el grupo de niveros prácticamente estaba listo y dispuesto para el camino, el clima muy agradable ya nos hacia prever que el camino estaría seco. Los participantes, por orden de llegada fueron:

Fernando Bastidas, en solitario
Gustavo Vaca con Charlie Vásquez como copiloto

Eduardo Díaz, con su hijo José Miguel de copiloto
Aquiles Zurita, su esposa Linda y sus hijos Joel y Erick

Oswaldo Gomezjurado, con su esposa Silvana, su hijo Santiago y su nuera Paty
En el redondel de El Colibrí ya encontramos un poco de tráfico por un “pase del Niño”, tomamos la vía a Pintag y en cuestión de minutos ya estuvimos en el parque central de dicha localidad. Hicimos una pequeña parada técnica para comprar provisiones y para revisar el Niva de Eduardo Díaz, que tenía un propulsor fallando.

Empezamos a subir al paramo por un empedrado que nos lleva hasta la Laguna, y luego encontramos el camino totalmente seco, el polvo que se levantaba al paso de nuestros tanques rusos hacia difícil la visibilidad, por lo que cada Niva se separó prudencialmente. A los 3500 metros nos detuvimos para contemplar un mágico paisaje andino que nos mostraba a los Ilinizas, Pasochoa, Ruminahui, Atacazo y Pichincha. A los 3700 metros un cóndor pasó frente al Niva de Gustavo Vaca a vuelo rasante.
Las cuestas, de hasta 40 grados de inclinación, nos mostraban lo difícil del camino. Para mal o bien no había llovido por el sector en varios días, por lo que lodo impenetrable se ha convertido en una fina capa de polvo. Llegamos sin dificultad a los 4100 metros, en donde nos esperaba un funcionario del Municipio, que colabora con la comunidad de Santa Rosa de Muertepungo, nos indico que solo podíamos seguir por el camino y de ninguna manera podíamos hacer 4x4 en ningún otro sitio, para preservar el área. Afortunadamente encontramos un pequeño lodazal en el mismo camino, que nos permitio probar las capacidades de nuestros queridos Nivas.

En pocos momentos ya estuvimos en la Laguna de Muertepungo,luego de cruzar sin dificultad un riachuelo, estacionamos nuestros Nivas en un sitio propicio y decidimos caminar alrededor de la laguna. El frio viento del paramo quemo nuestras caras, pero no nos importo al contemplar la paz del paisaje. Recordamos anteriores travesías al sector, incluso de una vez que no pudimos llegar por lo difícil del camino y de otra vez que nevó en la noche y los Nivas amanecieron con una capa de hielo encima.
Era tiempo de almorzar, nos reunimos todos alrededor de la famosa mesa presidencial y departimos un momento agradable entre niveros. Otros vehículos llegaban para acampar cerca de la Laguna.

Entrada la tarde emprendimos el viaje de regreso, el sol nos acompañó en todo momento y nos regaló paisajes hermosos, dignos de ser fotografiados. La última parada se hizo a la salida de Pintag, en donde decidimos las próximas actividades del Club.
Tras los abrazos de Navidad y de Año nuevo, nos despedimos, gratos de haber compartido un nuevo viaje del Club Niva Ecuador


sábado, 10 de noviembre de 2012

Travesia de Octubre, Nangulvi

Para la travesía del mes de Octubre se decidió  como destino el valle de Nangulvi  en la provincia de Imbabura en la parroquia de Peñaherrera . La reunión se la propuso a las 7:45 en la calle Machala y Occidental a la cual acudimos tan solo 3 Niveros y que con el espíritu aventurero que nos caracteriza a los Niveros debíamos  continuar,  con un día precioso, soleado y con ese cielo azul único como solo en Quito lo vemos, iniciamos la travesía.
Salimos a eso de las 8:30 de la mañana rumbo a Nono a los pocos minutos hicimos una parada técnica para las fotos oficiales de la travesía las cuales tomó Santiago primo de Fernando Bastidas.
Continuamos rumbo a Nono donde hicimos la segunda parada técnica y una breve revisión de radios de comunicación. Al descenso hacia Tandayapa se nos pegó un ciclista haciendo  ciclismo de montaña, luego de unos pocos kilómetros  al llegar al mirador se le unió otro ciclista, dejamos que avancen delante de nosotros, creo que queríamos rebasarlos pero luego de observar sus destrezas y como avanzaban a una velocidad promedio de 50 Km. por hora,
(bastante rápido para bicicleta de montaña) se los dejó continuar todo el descenso hasta llegar a Tandayapa  donde hicimos otra parada técnica, conversamos con los ciclistas nos indicaron algunos detalles de su s bicicletas y de su vestimenta  y luego de despedirnos ellos  tomaron la subida con dirección a Nono y nosotros continuamos hacia Nanegalito.

Al llegar al pueblo nos enrutamos hacia Nanegal, vía completamente pavimentada y sin problemas llegamos, se empezó a sentir el calor abrazador del sector paramos en el pueblo a 1100 (msnm) para abastecernos de picaditas y algo refrescante y luego de dar una vuelta por el pueblo continuamos,
Ya en ruta  y por la señalización nos dimos cuenta que estábamos en los extremos de la parroquia de San José de Minas
Luego de unos poco kilómetros salimos nuevamente para entrar ya en la provincia de Imbabura, algunas de las poblaciones que pasamos fueron San Vicente 1300 (msnm), Tallapamba 1600 (msnm), Comunidad Santa  2080 (msnm),  Vacas Galindo, Apuela y finalmente llegamos a Nangulvi.
En el camino el único percance fue el encunetamiento del NIva de Fernando, pero con la pericia acostumbrada de mi padrino y un poco de apoyo en el peso trasero del Niva salió sin complicaciones, 
Pasamos por un río llamada Pamplona pero no tenía nada que ver con la Península Ibérica ni con las hazañas de Pompeyo…, el cual nos llevó al encuentro de los caminos para enrutarse hacia Otavalo o avanzar hacia nuestro destino.

Ya en el camino hacia García Moreno, una via  pavimentada muy buena, anduvimos por pocos minutos hasta llegar al inicio del camino de entrada a Nangulví
Ya en nuestro destino decidimos quedarnos en las instalaciones del complejo turísticos Termas de Nangulvi, sitio muy acogedor a orillas del río Intag, es el principal rio que cruza todo el valle de Intag, un rio que nace de la unión del rio Apuela y Cristopamba, el rio Intag se une al Guayllabamba en su trayecto para luego unirse al rio Esmeraldas que desemboca en el océano pacifico.

Este complejo esta en las faldas de un monte en forma de elefante y con un clima espectacular, las aguas termales en las piscinas de este complejo tienen una temperatura de 41grados centígrados y en la fuente es decir en la montaña tiene una temperatura de 70 grados centígrados, es bastante mineralizada por lo que ayuda en el tratamiento de varias enfermedades. El costo por carpa en el área de camping es de 5 dólares y de 3 por persona para entrar a las piscinas. En este sitio administrado por la comunidad ofrecen otras aventuras como ciclismo de montaña ellos te alquilas la bici, hay rafting con todo el equipo para descenso por el río, Trekking hacia un complejo arqueológico, Cannopy y Canyoning 
Una vez instalados y luego de un riquísimo baño en las piscinas nos dedicamos a la recolección de maderos para la fogata respectiva y a la preparación de alimentos para comer algo al caer la noche, el resto de la tarde y noche fue tranquilo y muy ameno en compañía de los compañeros y de la familia, un sitio espectacular con paisajes preciosos y con las comodidades a las que no estamos acostumbrados en nuestros campamentos en la montaña.

Al día siguiente temprano en la mañana desayunamos en mesa general y luego de un muy agradable chapuzón en el río y las fotos para el registro de tan bello sitio nos preparamos para la partida.
Con los Nivas revisados y con los ánimos para continuar nuestra aventura salimos a las 10:00 de la mañana del complejo  con rumbo a la montaña y con dirección a Otavalo,  pasamos por el pueblo de Apuela el que estaba con bastante movimiento pues era la feria y había un poco de tráfico, luego de sortear algunos camiones  y buses pudimos enrutarnos nuevamente

Luego de pocos  kilómetros de subida a la montaña y en una vía llena de polvo pero en buenas condiciones pudimos visualizar el valle desde casi los 2000 (msnm), paisaje espectacular e imponente del hermoso valle de Intag, el clima empezó a cambiar y de hecho los sensores de los Nivas tenías que trabajar en su punto.
Al continuar con la subida después de varios kilómetros los NIvas de Fernando y mío empezaron a tener complicaciones con la potencia al acelerar, al inicio se especuló con la el polvo, la gasolina, la altura, etc,  hicimos varios intentos por recuperar el ritmo de la travesía pero fue imposible ya que mi Niva tuvo la mayor complicación al no responder con potencia continuamente. 

Decidimos con pesar que era momento de abandonar la travesía teníamos que cuidar nuestra integridad y no forzar a los Nivas a pesar de que con las complicaciones en su mecánica nos sacó de la parte más difícil de la montaña.
Nos dirigirnos a la carretera pavimentada que lleva a Otavalo  avanzamos un poco e hicimos  una parada técnica al llegar a San Pablo, luego de almorzar decidimos continuar por carretera hacia Cayambe, los  Nivas tuvieron una recuperación parcial pero el mío después de pasar Cayambe nuevamente perdió potencia. Fernando continuó hacia Cumbayá para poder llegar sin arriesgarse más. Yo decidí quedarme en el Quinche y llamar la Wincha del seguro para que me vaya a recoger y no forzar más a mi Niva.

Quiero agradecer tanto a Fernando y su primo,  a Oswaldo y su sobrino que siempre estuvieron con el apoyo y la preocupación por lo que pasaba con mi Niva a pesar de que los últimos kilómetros tuvimos que andar a muy baja velocidad y con la paciencia para continuar con prudencia y seguridad.
A pesar de las pocas contrariedades que tuvimos fue otra experiencia única con lo que mi familia y yo disfrutamos de las belleza de nuestros paisajes, de la buena compañía de los compañeros Niveros y de lo confiable y satisfactorio que es contar con un 4X4 de la talla de nuestros NIVAS.

PARTICIPANTES
Oswaldo Gomezjurado con su sobrino
Fernando con su primo Santiago
Vinicio Cevallos, Priscilla Calle, Nikolle Cevallos, Ariel Cevallos

 

viernes, 21 de septiembre de 2012

Travesía de Septiembre, refugio del Cayambe




Esta vez la decisión fue visitar el refugio del nevado   Cayambe  a unos 100 km al norte de Quito  por la carretera Panamericana  Es así que , con algo  de puntualidad la reunión  se cumplió  en la bomba de gasolina de Oyacoto  Con media hora de retraso  partimos en caravana   hacia  la ciudad de Cayambe ,  yo fui   la cabeza del grupo, cabe indicar  que por diferentes motivos ninguno de los participantes  habíamos podido instalar nuestros radios  de banda ciudadana , tan solo contábamos  con handys pequeños que fueron entregados a la cabeza y a la cola, los mismos que si prestaron alguna utilidad  para el buen desempeño de la travesía .

Alrededor  de una  hora más tarde llegábamos a la ciudad de Cayambe, fue allí  donde Matías  se separó  del grupo  por unos 10 minutos para  encontrarse con un amigo , que le acompañaría  hacia en nevado ;hasta  tanto los que esperábamos a la entrada de la vía que lleva  hacia el refugio disfrutamos de  un delicioso desayuno y de una  agradable tertulia.  

Una  vez completo el grupo, y siguiendo el mismo orden  de partida, comenzamos el asenso   pues debíamos llegar  hasta los 4673 msnm  en donde es levanta  el  mencionado, refugio  que era nuestra meta. Poco a poco el camino de ascenso iba deteriorándose pues al comienzo es un muy sólido adoquinado, luego la piedra es la base del camino y por último  la tierra, el pedregal  y el arenal  son las superficies que debíamos  librar  con nuestros vehículos todo terreno

Faltando unos pocos metros para terminar la cuesta del pedregal mi todo terreno sufrió  la desconexión parcial de la palanca  del Dual  lo cual  a más de producir un fuerte  ronquido  el  transfer   impidió que  el carro  continué su marcha . Esto a más de producir en mí, un buen susto y  preocupación   irritó mi genio perdiendo la serenidad  que no debe faltar en estas circunstancias. Fue Gustavo quien con paciencia y  conocimientos mecánicos  solucionó  el problema en forma inmediata  y la marcha continua en forma a adecuada .

Ya en el arenal  muy cerca del refugio   la nieve  había ocupado  la mitad derecha  del inclinado  sendero  por lo que la llanta delantera  derecha de mi vehículo  se enterró  unos 40 cm  deteniendo  su marcha ;   Retroceder unos metros,   retirar la nieve con pala  y azadón ,Indicaciones, directrices  colocación da cadenas etc   fueron los elementos  que coadyuvaron  a  vencer  el  obstáculo  De paso debo mencionar que de esa manera ayudamos  también a otro vehículo que   deseaba  subir  al refugio ;  y lo logró.

Una vez  que todos  los NIVAS coronamos nuestra meta  ingresamos  al refugio para descansar, comentar los acontecimientos, y sobre todo  servirnos un merecido refrigerio  y unas copitas de buen vodka  para amenizar el almuerzo.

Cuando estábamos disfrutando de nuestra comida llegó Cristian Carvajal  un tanto atrazado ya que  debió cumplir algunos trámites laborales  por la mañana , y no pudo ser parte de la partida  en forma oficia. Luego, algunos de los participantes entre los que se encantaba Cristián decidieron  subir  a la Laguna Azul  a nos 45 minutos  de escalada , un lugar  verdaderamente hermoso pero de difícil acceso.  Durante ese lapso yo por lo menos  me entregue a los brazos  de Morfeo   hasta que los excursionistas retornaron  al refugio

El retorno gracias  a Dios no presento dificultad algún, terminado la travesía en el mismo lugar donde habíamos iniciado el ascenso al  majestuoso Cayambe 

 PARTICIPANTES

Oswaldo  con su sobrino Martín
Eduardo Vaca  con su esposa y su hermano  Gustavo
Aquiles  con su hermosa familia completa  y su sobrina
José Octavio en solitario
Cristian Carvajal  en solitario
 Matías Hernández (Postulante,)  en solitario hasta Cayambe
Ernesto  Álvarez     (Postulante)  con su familia





Oswaldo Gomezjurado B

miércoles, 25 de julio de 2012

Primer Encuentro Nivero Ecuatoriano

El primer encuentro de Niveros del Ecuador fue todo un éxito y se llevo a cabo el Domingo 22 de Julio de 2012 con una concurrida asistencia. La idea la tuvo Gustavo Vaca quien la expuso en el seno del Club Niva del Ecuador quien movió su contingente humano y tecnológico para promover este evento. Muchas personas se comunicaron pidiendo información sobre el Encuentro pero finalmente se inscribieron doce.

Desde las 8am del Domingo se empezaron a reunir los Niveros en el norte de la capital ecuatoriana, todos entusiastas del evento con sus tanques rusos bien lavados y acicalados para el evento. Los pilotos de los NIVAS constan en la siguiente lista:
SOCIOS DEL CLUB NIVA:

Cristian Carvajal, Gustavo Vaca, Fernando Bastidas, Charlie Vásquez, Gaby Bedoya, Beyo Ochoa, y Vinicio Cevallos, quien esperaba ser bautizado como miembro del Club.
NIVEROS INSCRITOS:

Fernando Cabrera, Ernesto Álvarez, Gustavo Terán, Roberto Almeida (vino desde Ambato), Alex Encalada, Danilo Ojeda, Polivio Zurita, Agustín Torres, Cristian Torres, Gabriel Montufar, Pablo Malla y Mario Cedeño (vino desde Santo Domingo de los Tsachilas).
Una vez completo el grupo nos enrumbamos por la Panamericana norte hasta la población de Tabacundo, en donde hicimos una parada técnica para comprar provisiones. En este lugar Cristian Carvajal y Gustavo Vaca dieron la bienvenida al grupo de inscritos y dieron normas de seguridad para el manejo en ruta lastrada. En este punto también se unió a la caravana un Land Rover, propiedad de un amigo de Vinicio Cevallos, que fue nuestro guía en el descenso.

El grupo había transitado unos dos kilómetros vía al páramo cuando nos topamos con un grupo grande de caballos que nos acompañaron por unos metros, la subida se hacía cada vez mas empinada y el Land Rover empezó a frenar el grupo ya que no enclavo los candados de la doble tracción. Algunos Niveros experimentaron sobrecalentamiento en sus motores que fueron resueltos por Beyo Ochoa, Fernando Bastidas y Gustavo Vaca.
Llegamos a la cota de 4000 metros sobre el nivel del mar e hicimos una parada para tomar una panorámica de los 17 nivas con el fondo de las lagunas de Mojanda. Empezamos a descender, buscando un lugar propicio para estacionar nuestros tanques rusos, departir en el almuerzo y bautizar al nuevo socio.

Cada Niva se ubicó en una larga recta frente a la laguna para la foto oficial y luego cada tripulación disfrutó de tiempo libre para almorzar y contemplar la majestuosidad de la Laguna Grande de Mojanda. Los socios del Club mientras tanto recorrieron la caravana colocando el sticker oficial del Encuentro y documentando el evento. Se reunió a todos los asistentes para el Bautizo de Vinicio Cevallos a cargo de su padrino Fernando Bastidas, siempre este acto resulta emotivo. Ante los aplausos de los asistentes se procedió a poner los stickers oficiales del Club en el NIVA de Vinicio.
Toda vez terminados los festejos en honor a Vinicio y a la camaradería nivera emprendemos el retorno a Quito, ahora por la Ruta de Malchinguí.

Mantenemos el mismo orden de los vehículos salvo por un land rover (amigo de Vinicio)  que ahora de puntero nos sirve de Guía y a la cola Fernando en reemplazo de Charlie quién debió ausentarse por asuntos académicos.
Transcurren escasos metros cuando encontramos nuestro primer obstáculo, un Tucson que con la llanta delantera destrozada nos impide el paso, inmediatamente ponemos manos a la obra. Se trata de levantar el vehículo en un terreno dónde es difícil encontrar puntos de apoyo, un compañero nivero nos facilita una gata de lagarto con lo que se facilita el proceso, Beyo apoya con el cambio de llanta y en pocos minutos el vehículo vuelve a estar operativo, sin embargo, la llanta colocada no le permite traccionar adecuadamente por lo que prestos le damos un empujoncito para facilitar su caminar.

Continuamos, con un breve patinaje de uno de los 3 últimos nivas, la cosa se pone interesante, el terreno es harto sinuoso y la caravana se encuentra dilatada… Hay problemas de comunicación entre los que tenemos radio y muy poco o nada puedo escucharle a Gustavo (el Niva más próximo con radio). Nos detenemos, se trata de un estrecho por el cual el niva debe pasar muy cerca del límite de inclinación Beyo como siempre dirige las acciones y nos recomienda el camino a seguir, hay que ser cuidadosos para no maltratar demasiado la suspensión y asegurar el paso de todo el grupo. Pasa mi niva y todos los vehículos en ruta.
El camino continúa, apenas logro escuchar a Cristhian por la radio diciendo que hay algo de lluvia y que con éstas condiciones el agua nos puede hacer pasar duros momentos, sin embargo la amenaza se disipa y nos vuelve a acompañar un radiante sol.

Nos volvemos a juntar a la caravana ésta vez otro estrecho algo sinuoso requiere de dominio de los impulsos del conductor, se trata de pasar un terreno con depresiones a ambos lados. Para lograrlo el conductor debe abstenerse de frenar aun cuando sienta que el vehículo se balancea duramente. La mayoría de los niveros lo logra sin contratiempos, nuevamente al pasar el último niva seguimos en ruta.
Siguiente obstáculo: La caravana se compacta de nuevo, Vinicio nos pide por radio que todos los niveros nos acerquemos a colaborar para mover una camioneta que nos impide el paso. En efecto, una mazda no logró superar la pendiente y se quedó en la mitad del camino!

El propietario se marcha hacía 2 horas de nuestra llegada en busca de ayuda y se lleva las llaves del vehículo consigo. Hasta ahí el escenario no es nada alentador, pero como dice la canción las hormigas juntas puede contra cualquier elefante, así que manos a la obra.
Se trata ahora de darnos espacio para pasar, lo que hicimos fue entre todos (y con todos me refiero a que cada nivero de una u otra manera colaboró con la causa) mover a la camioneta bloqueada y sin colaboración de sus ocupantes, los mismos que no bajaron del vehículo durante todo este proceso. Para moverla nos valimos en principio de la fuerza física conjunta de los niveros. De a poquito la fuimos empujando, los ocupantes beligerantes nos acusaban de causar daños al vehículo, cosa que en todo momento evitamos. En un instante un nivero hace un mal punto de apoyo y hunde un poco una de las latas de la camioneta, se nos acusa de haberla destruido. Gustavo y Cristhian llaman a la calma y piden a uno de los ocupantes que colabore con nosotros y que de idéntica manera nosotros colaboraremos con ellos para ayudarles a salir del impase. Cuarenta minutos después y con la intervención de palas, high lift, hacha, machete y mucho trabajo de equipo logramos hacernos paso.

Regreso a mi vehículo listo para emprender el camino cuando veo que se acerca el dueño de la camioneta conversando con una de las ocupantes (la señorita que no se bajo del balde mientras la cargábamos) la misma que le informa acerca de “todo lo que le han dañado éstos al carrito”. Al propietario se le fue la perspectiva, en momentos estuvo intentando tomar del brazo a Beyo para increparle por lo acontecido. Gustavo inmediatamente le conmina a la calma, le repite lo dicho antes: “Nosotros te queremos ayudar” a lo que el propietario contesta que le hemos destruido su carro, que ese hundido (no mayor a 15 cm en diámetro) necesita de una reparación completa de la camioneta y que le debemos pagar, epítetos de por medio insiste en que se le pague. Gustavo le paga, pero ante tal actitud nosotros no le podemos ayudar, sencillamente no quiere nuestra ayuda para salir, quiere nuestro dinero. La cabeza caliente del muchacho le ha costado verse atrapado en una situación por lo menos complicada. Nosotros avanzamos.
Nos queda mucho camino por recorrer y las horas de luz cada vez son menos, atravesamos caminos pedregosos y polvorientos, hasta llegar a una ladera… Los nivas al borde de un despeñadero de no menos de 70 metros tenemos a nuestra derecha un ocaso espectacular.

Llegamos a Malchinguí, mucho polvo y muy poca información acerca de cómo salir nos llevan a unas calles que ponen a prueba la fiabilidad de nuestras suspensiones y de nuestros riñones, al menos un kilómetro y medio de fuerte vibración y las luces de media comienzan a encenderse. Siendo las 18:50 estamos extraviados, cuatro de los nivas se han adelantado y quedaron fuera del alcance en la radio, seguimos las indicaciones de un taxista del lugar y alcanzamos la carretera asfaltada, a partir de aquí Gustavo guía a la caravana.
En contados minutos y ya en completa noche llegamos a Guayllabamba, se pronostica un tráfico complicado para la entrada a Quito y se decide realizar la despedida en la gasolinera más cercana.

Nos reunimos, nos agradecemos, nos reconocemos niveros y con los brazos cansados estrechamos las manos de buenos amigos, de camaradas y compañeros de ruta con los que esperamos en el futuro seguir compartiendo kilómetros de piedras, polvo, lodo y Nivas.
Hasta pronto!


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